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Empanadas de pollo, privacidad online y el dinero que no debo

Ayer decidí ir a almorzar con mi novia a el Rincón Criollo, una cafetería de la Avenida Andalucía en Puerto Nuevo donde son buenos preparando empanadas de pollo (pechuga empanada). Creo que las mejores que he probado.

Mientras esperábamos recibo una llamada de un telefono desconocido, según mi iPhone un tal “Unknown”. Casi nunca contesto llamadas no identificadas porque no me dan confianza, pero ayer decidí contestar. Mala idea.

Tan pronto digo hola, un hombre que se escuchaba relativamente joven (Josh) me dice que trabaja para una compañía de cobro de deudas (no recuerdo el nombre), que representa a Wells Fargo y que tengo un préstamos estudiantil que no he pagado.

Me puse un poco nervioso, porque la verdad es que en mi mente cabía la posibilidad de que tuviera una deuda que no recordaba. Nunca he pagado mi préstamo estudiantil (debito electrónico) así que pense que puede ser que deba dinero.

Josh me advirtió que todas las llamadas son grabadas y que se pueden usar como evidencia en un caso en mi contra. Además me recordó que esta llamada era una gestión oficial para cobrar una deuda. Hasta aquí bastante convincente, ya me tenía un poco nervioso.

Un poco asustado le pregunté a Josh de cuanto era la deuda y me dijo que de $2400 (no recuerdo la cantidad exacta). De repente esta cantidad me sonó extraña porque mi préstamo estudiantil es de $1400 o algo así, pero en el momento y la insistencia de Josh lo dejé pasar. Mi próxima pregunta fue si podía hacer un plan de pagos que fué lo único que se me ocurrió y el me dijo que sí, que lo hacía en un momento que solo necesitaba mi numero de tarjeta de crédito o mi numero de cuenta de banco para hacer el cargo.

En ese momento ya estaba casi convencido aunque había algo raro. No puedo decir que sospechaba pero no se sentía cómodo, en medio de mi almuerzo, sacar mi tarjeta de crédito y hacer un pago de quien sabe cuanto a un tal Josh. Eso mismo le dije, estoy almorzando dame un numero para llamarte en una hora y arreglar esto.

Josh en un tono fuerte (muy fuerte) me contestó que esta era la vez número 12 que me llamaban, que yo definitivamente tenía una actitud como la de la persona que no quiere pagar. Le dije que esta era la primera llamada y que le contesté de milagro. Regularmente no respondo a números con el caller id bloqueado, así que debía darme un telefono para llamarlo y cuadrar ese asunto más tarde en el día. Me contestó que no podía hacer eso porque tenía instrucciones de lograr que yo hiciera un pago mientras me tenía en el telefono porque yo soy un cliente que es difícil de conseguir. Luego me ordenó a que sacara mi tarjeta de credito o chequera y le diera el número. Esto no me gustó.

A mi me gusta resolver las cosas de forma civilizada. Se que no hay nada que no pueda esperar, que todo se puede pensar antes de actuar y que no tengo que hacer nada que nadie me ordena. Ese fue el error de Josh. Cuando me ordenó darle mi información financiera fue cuando decidí no hacerlo y colgué el telefono.

En este punto ya no me importaba si debía o no debía dinero. No le iba a pagar a alguien que me tratara de esa manera.

Horas más tardes en mi casa y ya tranquilo y me puse a pensar nuevamente en lo que sucedió y fue ahi donde me di cuenta. Nadie legitimo es tan grosero, ni requieren que uno haga algo sin preguntas. Tampoco se niegan a dar un numero de telefono para hacer gestiones mas tarde. Tenía que ser un fraude.

Entré al portal de https://www.dl.ed.gov donde único yo he tenido que manejar el único préstamo estudiantil que he hecho en mi vida. Me dí cuenta que la cantidad era de $1400 que el último pago fue hace solo unos días y que funciona por débito directo. Nunca he paga el préstamo porque se paga solo. Fuera de esto no tengo ningún otro préstamo. Hace unos años hice un préstamo personal para comprarme una motora, pero los días de motociclista ya acabaron, vendí la motora y saldé ese préstamo.

No se como pero casi no tengo deudas, mi última deuda era una tarjeta de crédito que usé para un viaje hace muchos años, nunca me empeñé en pagarla y se trepó a 3 o 4 veces la cantidad original. Hace dos años me propuse saldarla y lo hice.

Le conté esto a un amigo y me dió un buen consejo, llama a Wells Fargo y verifica si es algún error o si alguien tomó un préstamo a tu nombre y no lo ha pagado. Robo de identidad. Así que llamé a Wells Fargo y ellos no tienen ningún record mio, nunca he tenido transacciones con ellos. Así que esa posibilidad queda fuera. También pedí un informe de crédito y todo perfecto. Ahora sí estaba seguro que era un fraude y que no me debía preocupar.

Esta mañana recibo una llamada de un numero de Carolina del Norte y como tengo clientes en EEUU que me llaman desde numero diferentes todo el tiempo, respondí a la llamada. “Hello this is Josh” fue lo que escuché. Pregunté quien era y no me dijo así que dije hola es Giovanni Collazo y me contestó diciendo que si yo era la persona que estaba almorzando y no quiso pagar ayer. Que me estaba llamando para cobrar porque ayer no quise pagar.

Esta vez totalmente calmado y con la información de mi lado le pregunte cual era la cantidad. Me dijo $2400 y le dije que nunca he tomado un préstamo de esa cantidad. A lo que el respondió que esa es la información que el tiene de su lado. Le pregunté que con que universidad era el préstamo porque en mi caso el cheque llegó directamente a la universidad y ellos me dieron un sobrante. Yo nunca vi el cheque original. Me dijo que no tenía esa información y que si yo lo que pretendía era que el me dijera en que yo gasté el dinero. Que el no sabía en que yo gastaba el dinero. Le pregunté donde yo recogí el cheque y me dijo en Wells Fargo. Le pregunté en que sucursal y me dijo que no tenía esa información a la mano. Le dije que en Puerto Rico no hay sucursales de Wells Fargo y me dijo que también podía ser de Wachovia le dije que tampoco hay (había una pero cerró). Josh me dijo que yo no quería pagar así que me iba a colgar y tenía que reportar este incidente. Me colgó el teléfono.

Pensé por un momento y llamé de nuevo al número. Hello this is Josh. Le dije Josh es Giovanni otra vez, me colgaste el teléfono. Te llamo porque quiero pagar pero necesito estar seguro que este préstamos es mio. Por la poca información que me has dado tengo dudas sobre la veracidad de tu alegación. No me siento cómodo dando mi información de crédito a alguien que no conozco y que definitivamente no sabe de que está hablando. Josh me colgó.

No he vuelto a llamar a Josh aunque tengo su número, pero supongo que debe ser uno de esos telefonos propagados que no hay forma de rastrear. De todos modos la gente de Wells Fargo me dijeron que registraron mi queja y que van a hacer una investigación sobre el incidente. No tengo mucha esperanza.

Gracias a esto aprendí que poner mi número de teléfono en este blog quizás no es tan buena idea, pero no lo voy a remover. Simplemente tengo que ser más cuidadoso. Por más convincente que suene alguien siempre debo exigir que las personas que me llaman confirmen su identidad y que demuestren que tienen la información correcta.

Nunca voy a dar información confidencial por telefono sin corroborar la identidad de las personas de manera independiente. No voy a dejar que esta experiencia me convierta en una persona difícil de conseguir. Mi numero está en este blog para que las personas que me quieran contactar me contacten directamente y con facilidad.

Hoy no voy a almorzar una deliciosa empanada de pollo como la de ayer pero si voy a disfrutar lo que sea que coma pensando que no caí en esta trampa.

Sorry Josh.